domingo, 14 de agosto de 2011


Eres genial como eres.
Tus pequeños errores te conceden un aura especial, como a la de alguien a quien hay que proteger y enseñar que existen otros caminos.
Tus aciertos te convierten en alguien a quién admirar, a quien seguir.
Tus lágrimas son capaces de partir el cielo en dos, y derretir el sol, tiñendo mi mundo de colores grises.
En cambio, cuando sonríes haces que el universo entero se convulsione; que toda mi existencia cobre un nuevo sentido, y ese sea única y exclusivamente de mantener tu sonrisa todo el tiempo que sea posible.


domingo, 24 de julio de 2011

El hilo que teje nuestra vida


El tiempo pasa, y la vida se desliza por nuestras manos.
Es un hilo delicado, tensado, se quiebra con facilidad.
Pero ese hilo puede hacerse más fuerte, pues lo tejen las vivencias.
Lo tejen los sentimientos.
Lo borda la fuerza de voluntad. Lo labra el coraje.
Lo deshilachan los miedos. Lo apuntillan las decisiones.
Lo acomodamos en nuestras manos. Es nuestro.
Sólo hay que saber qué dedos mover para que se adapte a nuestra voluntad.


Tras mucho tiempo sin escribir, he vuelto. :)

domingo, 15 de mayo de 2011

Perseverancia

Persevera, que el camino es largo.
La vida apremia a quien se aventura a intentarlo.
Los sueños son el camino por el que cruzamos; la meta es hacer de ellos una realidad.
En los sueños también hay pesadillas, pero quien crea en sí mismo será capaz de apartarlas del ancho de la senda.
Una persona sin bienes puede alcanzar la felicidad si tiene sueños; alguien que posea la mayor fortuna del mundo, si no tiene una meta en la que tallar su alma, no podrá serlo nunca.

domingo, 10 de abril de 2011

El latir de las olas

Aunque ya no pestañee, y todo mi cuerpo esté cubierto de escarcha, aún escucho el susurro de las olas, y no sé a qué distancia se encuentren, pero sé que están ahí, haga sol, llueva, seguirán lanzando mensajes al viento, pero es posible que nunca lleguen a oídos que sepan interpretarlas.
Mi cuerpo se apoya en la grava, donde no todos los granos de arena son redondos, también los hay afilados.
Las olas prosiguen rugiendo, y cada vez que rompen siento fluir la sangre por mis venas como la explosión de un poderoso fulgor.
No importa ya si mis párpados pesan toneladas, mis pupilas se dilatan al ver el sol en lo alto del cielo. Entonces una bocanada de aire al expirar un poco de aliento me describe lo que las palabras no alcanzan a mostrarme.
No eran las olas las que rugían, eran mis latidos.
Todos llevamos un mar dentro, un mar en calma, pero también un lugar lleno de tormentas.
Seamos un mar bravío cada vez que un dique pretenda retenernos. No podrán.

viernes, 11 de marzo de 2011

Nosotros y el resto

Nadie podrá jamás tumbarnos; sólo podrán decir que no valemos.
Nadie podrá jamás hacernos sentir inferiores ; sólo podrán intentarlo.
Nadie podrá jamás destruirnos ; sólo podrán afligirnos.
Nadie podrá jamás cambiarnos; sólo podrán confundirnos.
Podrán arañar la coraza, pero el interior se mantendrá siempre firme.
No es más fuerte el que golpea, sino el que sabe recibir los golpes.
Ésa es la diferencia.

jueves, 24 de febrero de 2011

Estamos VIVOS

Estamos vivos porque sufrimos y llevamos cicatrices.

Estamos vivos cuando el dolor es tan fuerte que abrasa nuestra garganta y no podemos frenar el llanto.A veces, el miedo y la vergüenza nos dan la vida; nos estremecemos y agachamos la cabeza.

Estamos vivos hasta cuando deseamos el dejar de estarlo.

En ocasiones, cuando el corazón se acelera al escuchar tu nombre saliendo por su boca,en el momento en el que el absurdo te hace soltar una carcajada; cuando alzas la cabeza y miras de frente, sabiendo que cuentas con el honor y el valor entre tus filas; al escuchar una canción, para ti especial, en la radi; cuando sabes que todo lo malo pasa, y que ya se está alejando: Estás vivo, y no sólo eso, sino que además te alegras de estarlo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Sorteando los riscos

El puente se ha desmoronado. Los riscos terminaror por destruírlo en el último derrumbe.
La niebla es espesa, y no podré ver cuándo volverá a producirse el siguiente.
La senda es fina y escarpada, si doy un paso en falso podría caer por el abismo.
Grito y pido auxilio, pero sólo me contesta el eco.
Miro hacia mis pies, estoy temblando. Me acurruco en el suelo y me abrazo las rodillas.
No hay nada que hacer, si no me lleva la locura, acabará conmigo el frío que siento.
Vuelvo a gritar, con la esperanza de que alguien me conteste.
No recibo respuesta. Al final rompí a llorar.
De la nada me eco vuelve, pero no parece mi voz, ni son las mismas palabras que yo lancé.
La voz me pide que me tranquilice, que siga adelante, que no estoy solo en este camino.
"Te rendiste antes de pedir ayuda por tercera vez, y que si los riscos no te arroyaron, aún puedes dar un paso, y a veces las sendas no están en línea recta, ni hay puentes, a veces hay que descender para poder subir. Que el cielo no siempre presenta su mejor cara, como tampoco es siempre de día, que debemos caminar un poco más despacio. Pero sobre todo, lo más importante, que siempre hay alguien al otro lado del abismo, que también grita al vacío esperando tu respuesta".